Categoría: Ciencia
16 Septiembre 2006
Una nueva investigación descubre los mecanismos cerebrales del circuito del miedo
Científicos norteamericanos han descubierto, a través de las imágenes de resonancia magnética funcional de los cerebros de 40 voluntarios, que no sólo los hechos emotivos que nos ocurren tienen un espacio relevante en la memoria, sino que la mera preocupación por lo que va a ocurrir se graba en el cerebro con la misma intensidad que un recuerdo negativo real, incluso antes de que ocurra. Es decir, la preocupación puede convertirse en el recuerdo de un hecho que todavía no ha ocurrido. Cuando algo nos preocupa, se activa un “circuito del miedo” que amplifica el miedo a volar o a hablar en público y condiciona así nuestros comportamientos futuros. Sin embargo, al descubrirse qué regiones del cerebro participan en esta reacción, es posible que las personas que sufren algún tipo de desorden post-traumático no se vean invadidas continuamente por recuerdos terribles de hechos que nunca han sucedido. Por Yaiza Martínez.
Numerosas investigaciones a lo largo de la historia de la psicología han demostrado que los hechos más emotivos que nos acontecen quedan grabados con mayor profundidad en nuestra memoria. Ahora, un nuevo estudio ha descubierto que la mera anticipación o preocupación acerca de algo que va a ocurrir hace que esta experiencia se convierta también en un recuerdo importante que condiciona comportamientos futuros.
Los acontecimientos emocionalmente perturbadores –tales como una agresión o la muerte de un ser querido- se imprimen en nuestra memoria de manera mucho más profunda que los hechos cotidianos.
Estudiando este fenómeno, investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison descubrieron que la mera anticipación de una situación horrible o angustiosa puede activar dos regiones cerebrales relacionadas con la formación de recuerdos, incluso antes de que dicha situación se produzca, informa en un comunicado el Waisman Center, lugar en el que se ha realizado el estudio.
El descubrimiento implica que el simple acto de la anticipación juega un papel sorprendentemente importante en la formación de la memoria humana y en la forma en que la memoria mantiene frescos nuestros recuerdos.
Posibles aplicaciones
Los resultados del estudio han sido publicados en el último número de Proceedings of the National Academy of Sciences y, según los científicos, tienen importantes implicaciones para el tratamiento de ciertas condiciones psicológicas, como los desórdenes de estrés post-traumático y de ansiedad social, que a menudo se caracterizan por ocasionar en los individuos que los padecen recuerdos intrusivos o “flashbacks” acerca de los hechos traumáticos.
El director del estudio, Kristen Mackiewicz, señala que la investigación se hizo por motivos clínicos, para intentar comprender mejor la formación de recuerdos en estos casos y aplicar tratamientos más apropiados.
Pero también se ha convertido en el inicio de una nueva línea de trabajo acerca del papel de la anticipación en los desórdenes emocionales y clínicos, comenta otro de los autores del estudio, Jack Nitschke, profesor asistente de psiquiatría y psicología de la universidad de Wisconsin-Madison.
Al mismo tiempo, el estudio arroja nuevos interrogantes sobre la naturaleza de la memoria, ya que como hemos publicado en otros artículos, la memoria puede apropiarse de los recuerdos de otros, es posible implantar falsos recuerdos en la memoria, y sabemos que el cerebro es capaz de inventar recuerdos de hechos que nunca ocurrieron.
Cadena de recuerdos
Como ejemplo, una persona que tenga miedo de hablar en público o de volar en avión sentirá ansiedad cada vez que tenga que hacerlo. El estudio sugiere que cuanto más tiempo pase pensando en su próxima intervención o próximo vuelo, la memoria de dicha preocupación quedará más fuertemente grabada cuando haya pasado, lo que a su vez provocará que la siguiente anticipación sea aún más angustiosa…
Existen dos áreas cerebrales clave en el cerebro que se activan cuando una persona anticipa una situación difícil: la amígdala y el hipocampo. Los científicos creen que la amígdala esta asociada con la formación de los recuerdos emocionales, mientras que el hipocampo ayuda al cerebro a formar recuerdos de larga duración.
Los investigadores analizaron la actividad cerebral de 40 voluntarios sanos con la tecnología de imágenes de resonancia magnética funcional o FMRI, que produce imágenes de alto contraste del tejido humano y permite la detección e identificación de áreas del cerebro durante su actividad. Esta tecnología mejora las imágenes tradicionales de resonancia magnética, que únicamente aportan una visión anatómica del cerebro.
Memoria más profunda
Durante la investigación, se mostraron a los voluntarios dos tipos de señales. Una de ellas, neutral, pero la otra indicaba que algún tipo de fotografía horripilante aparecería a continuación. Se trataba de fotos muy explícitas de cuerpos sangrantes y mutilados.
Treinta minutos después de que los investigadores mostraran estas imágenes violentas, les preguntaron a los participantes cómo las recordaban. Descubrieron que cuanto más se había activado la amígdala y el hipocampo durante la señal de anticipación mejor podían los 40 voluntarios describir las fotos que acababan de ver.
Dos semanas después del experimento, los científicos volvieron a medir cómo recordaban estos mismos participantes dichas imágenes, y descubrieron que aquellas personas que mejor memoria tenían aún de ellas eran las que durante el registro de su actividad cerebral mientras veían las fotos, dos semanas antes, habían mostrado la mayor actividad en la amígdala y el hipocampo en las imágenes de resonancia magnética funcional.
De este hecho, los científicos deducen que la anticipación a una situación de desasosiego probablemente enciende un “circuito de miedo” en el cerebro, lo que a su vez ayuda a reforzar viejos recuerdos y propicia la grabación profunda de los nuevos. La intención de los investigadores es conseguir que, en el futuro, se pueda desactivar esa respuesta en los pacientes, de manera que éstos no evoquen con tanta facilidad recuerdos negativos.
Fuente: tendencias científicas
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7 Septiembre 2006

Pocas cosas pueden ser tan devastadoras para una familia como la muerte repentina de un bebé mientras duerme, lo que en términos médicos se conoce como Síndrome de la Muerte Repentina del Lactante.
En los últimos años, se han dado muchos consejos a los padres para evitarlo, por ejemplo no fumar, acostar al bebé boca arriba o que la cuna tenga suficiente ventilación, pero nadie ha ofrecido una explicación convincente de por qué este tipo de muerte ocurre con relativa frecuencia.
Ahora un matemático australiano, George Christos, de la Universidad de Perth, ha publicado el libro "Memoria y sueños: La creativa mente humana", en el que propone la teoría de que algunos bebés tienen sueños muy vívidos de que siguen en el útero, y dejan de respirar porque dentro de sus madres no tenían que hacerlo.
Sin embargo, expertos en el Reino Unido señalan que no tienen evidencias de que esta nueva teoría tenga validez y sugieren tomar las medidas que en años recientes han demostrado disminuir el número de bebés muertos repentinamente.
"Los sueños son reales"
El Dr. Christos le explicó a la BBC cómo llegó a esa teoría: "Yo estaba haciendo una investigación matemática sobre redes neurales y leí sobre un tema llamado sueño lúcido o consciente, que es cuando uno se percata durante un sueño que está soñando".
Los bebés, de hecho, tienen mucho más Movimiento Ocular Rápido que nosotros. Y la pregunta que uno se debe hacer es: ¿qué memoria tiene un bebé para soñar así?
"Un investigador soñó que estaba nadando debajo del agua y comprobaron que había contenido el aliento mientras lo soñaba".
"De cierta forma, los sueños son reales. El cerebro piensa que el sueño es real y si uno sabe lo que está pasando en el sueño, tiene sentido que así sea".
El investigador australiano cree que eso se puede aplicar también a los bebés.
"Los bebés, de hecho, tienen mucho más Movimiento Ocular Rápido que nosotros. Y la pregunta que uno se debe hacer es: ¿qué memoria tiene un bebé para soñar así?"
Regreso al útero
"Se me ocurrió que podría soñar que se encuentra de nuevo en el útero".
"Pensé que, igual que el investigador que contuvo la respiración cuando soñaba que nadaba debajo del agua, si los bebés sueñan que están dentro del útero y creen que no tienen que respirar, porque su madre les está dando oxígeno a través de la sangre, dejan de respirar y se mueren".
Bebé en el útero. Imagen de De la concepción al nacimiento de Alexander Tsiaras y Barry Werth.
Podría soñar que se encuentra de nuevo en el útero
El Dr. Christos dice que esta teoría es difícil de investigar porque se trata de la mente del bebé.
"Por algún motivo, el síndrome de la muerte súbita del lactante no ocurre mucho durante el primer mes de vida, pero sabemos que la estructura neural necesaria para soñar no está lo suficientemente desarrollada en el bebé hasta su segundo mes".
"Soy el primero en pensar en un motivo de por qué el riesgo del síndrome de la muerte súbita del lactante es realmente bajo durante el primer mes".
"Creo que mi teoría es la única que se ajusta a la llamada curva de la edad al morir".
Recordarles que ya salieron
Christos considera que esta teoría podría ayudar a reducir el número de muertes súbitas de bebés.
Podríamos pensar en otras cosas, que le recuerden al bebé que ya nació, por ejemplo, darle un chupete, o ponerle algún sonido o luz, en fin cosas que no tenía en el útero
"Si uno crea un entorno para el bebé que le recuerde al útero, puede estimularlo a tener sueños fetales".
"Cuando la gente aconseja qué no hacer, por ejemplo acostar al bebé boca abajo, básicamente se trata de las cosas que podrían recordarle el útero".
"Si uno pone al bebé boca abajo, normalmente adopta la posición fetal. Al vestirlo, se le recuerda el útero..."
"Podríamos pensar en otras cosas, que le recuerden al bebé que ya nació, por ejemplo, darle un chupete, o ponerle algún sonido o luz, en fin cosas que no tenía en el útero".
Dudas
La Fundación para el Estudio de Muertes de Infantes, con sede en el Reino Unido, dijo que no tenían evidencias que apoyaran la teoría del Dr. Christos.
Bebé.
Nadie sabe la causa de la muerte repentina de bebés
Fundación para el Estudio de Muertes de Infantes
"Nadie sabe la causa de la muerte repentina de bebés", dijo un portavoz de la organización.
"Es muy probable que se deba a una serie de factores que coinciden en una etapa especialmente vulnerable del desarrollo del bebé".
"Si los padres quieren seguir consejos probados con investigaciones sobre cómo reducir las posibilidades de muertes repentinas de lactantes, deberían acostarlos boca arriba, no fumar, y no dejarlos que tengan mucho calor".
Fuente: BBC - Ciencias
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6 Septiembre 2006

Cuando se habla de el "gato de Schrödinger" se está haciendo referencia a una paradoja que surge de un célebre experimento imaginario propuesto por Erwin Schrödinger en el año 1937 para ilustrar las diferencias entre interacción y medida en el campo de la mecánica cuántica.
El experimento mental consiste en imaginar a un gato metido dentro de una caja que también contiene un curioso y peligroso dispositivo. Este dispositivo está formado por una ampolla de vidrio que contiene un veneno muy volátil y por un martillo sujeto sobre la ampolla de forma que si cae sobre ella la rompe y se escapa el veneno con lo que el gato moriría. El martillo está conectado a un mecanismo detector de partículas alfa; si llega una partícula alfa el martillo cae rompiendo la ampolla con lo que el gato muere, por el contrario, si no llega no ocurre nada y el gato continua vivo.
Cuando todo el dispositivo está preparado, se realiza el experimento. Al lado del detector se sitúa un átomo radiactivo con unas determinadas características: tiene un 50% de probabilidades de emitir una partícula alfa en una hora. Evidentemente, al cabo de una hora habrá ocurrido uno de los dos sucesos posibles: el átomo ha emitido una partícula alfa o no la ha emitido (la probabilidad de que ocurra una cosa o la otra es la misma). Como resultado de la interacción, en el interior de la caja, el gato está vivo o está muerto. Pero no podemos saberlo si no la abrimos para comprobarlo.
Si lo que ocurre en el interior de la caja lo intentamos describir aplicando las leyes de la mecánica cuántica, llegamos a una conclusión muy extraña. El gato vendrá descrito por una función de onda extremadamente compleja resultado de la superposición de dos estados combinados al cincuenta por ciento: "gato vivo" y "gato muerto". Es decir, aplicando el formalismo cuántico, el gato estaría a la vez vivo y muerto; se trataría de dos estados indistinguibles.
La única forma de averiguar qué ha ocurrido con el gato es realizar una medida: abrir la caja y mirar dentro. En unos casos nos encontraremos al gato vivo y en otros muerto. Pero, ¿qué ha ocurrido? Al realizar la medida, el observador interactúa con el sistema y lo altera, rompe la superposición de estados y el sistema se decanta por uno de sus dos estados posibles.
El sentido común nos indica que el gato no puede estar vivo y muerto a la vez. Pero la mecánica cuántica dice que mientras nadie mire en el interior de la caja el gato se encuentra en una superposición de los dos estados: vivo y muerto.
Esta superposición de estados es una consecuencia de la naturaleza ondulatoria de la materia y su aplicación a la descripción mecanocuántica de los sistemas físicos, lo que permite explicar el comportamiento de las partículas elementales y de los átomos. La aplicación a sistemas macroscópicos como el gato o, incluso, si así se prefiere, cualquier profesor de física, nos llevaría a la paradoja que nos propone Schrödinger.
En algunos libros modernos de física, para colaborar en la lucha por los derechos de los animales, en el dispositivo experimental (por supuesto, hipotético) se sustituye la ampolla de veneno por una botella de leche que al volcarse o romperse permite que el gato pueda beber. Los dos estados posibles ahora son: "gato bien alimentado" o "gato hambriento". Lo que también tiene su punto de crueldad.
Fuente: El rincon de la ciencia
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6 Septiembre 2006
Un mundo feliz (Brave New World), novela publicada en 1932 por Aldous Huxley, trata sobre una sociedad futurista que marca un control completo sobre sus individuos. Un aspecto de ese control se ejerce a través del aprendizaje (adoctrinamiento?) durante el sueño, mediante una técnica que Huxley nos bautiza como hipnopedia. Un método que consiste en repeticiones de la información mientras los individuos duermen. Curiosamente, al igual que ocurre en el estudio actual del sueño y su relación con el aprendizaje, el uso práctico de la hipnopedia por parte de los personajes de Huxley es muy posterior a su descubrimiento
"Cien repeticiones tres noches por semana, durante cuatro años- pensó Bernard Marx, que era especialista en hipnopedia- Sesenta y dos mil cuatrocientas repeticiones crean una verdad." 1
A través de la historia de la humanidad el sueño es un aspecto de nuestras vidas que ha tenido diversos toques místicos y hasta proféticos. Pero en la novela Un mundo feliz dicho proceso se nos presenta como parte funcional en la adquisición del conocimiento y en el control del comportamiento.
Científicamente la relación entre sueño y aprndizaje no se comprobó en nuestro mundo hasta finales de los noventa del siglo XX con los experimentos realizados por Pierre Maquet y sus colaboradores, quienes observaron cómo los grupos de neuronas que se activan en el aprendizaje vuelven a entrar en funcionamiento durante el sueño; de ahí concluyeron que los períodos de sueño favorecen la plasticidad cerebral y, en el caso de los adultos, el aprendizaje y la memoria.2
Por otra parte, La hipnopedia, en el desarrollo de la novela de Huxley, se emplea de dos maneras: para manipulación y como método de aprendizaje. Afortunadamente, en nuestro mundo la televisión se encarga del primer aspecto de forma que... podemos dormir tranquilos J.
La hipnopedia es una técnica derivada de la sofrología, que aprovecha los estados crepusculares de la conciencia (al despertar y al dormir), para influir directamente sobre el inconsciente. Como la mente se encuentra en un estado susceptible los contenidos simbólicos pasan fácilmente al inconsciente; el primer pensamiento de la mañana tiende a quedarse en la mente todo el día. Lo mismo ocurre al dormir en la noche: el último pensamiento tiende a quedarse en elaboración durante todo el sueño.
En la novela de Aldous Huxley, la hipnopedia se lleva a cabo en los individuos cuando aún son bebés y la información que se les da para aprender es diferente según el lugar que ocuparán dentro de la pirámide social. Otra relación importante entre la novela y la biología del sueño es que justo en esta etapa de nuestro desarrollo es cuando los humanos pasamos la mayor parte del día durmiendo; actualmente se bae, por ejemplo, que la adquisición de una nueva lengua es recomendable a una edad temprana por la facilidad con que se aprenden y retienen nuevos sistemas de símbolos.
Aunque Un mundo feliz es parte del género de ciencia ficción, sus bases ya no se encuentran hoy alejadas de los acontecimientos científicos que han sido estudiados y actualmente continúan dentro del campo de estudio del sueño y su relación con el aprendizaje. Poco a poco se ha ido olvidando la idea de que el sueño es más que un estado pasivo; por el contrario, es un proceso complejo, hasta tal grado que su fase profunda fue nombrada en un principio sueño paradójico por tener una gran similitud con la actividad cerebral cuando nos encontramos despiertos (vigilia). Actualmente, se le conoce como sueño MOR, que quiere decir movimientos oculares rápidos (SREM por sus siglas en ingles). El SMOR, es la etapa en donde se puede estar llevando a cabo la consolidación del aprendizaje, según Robert Stickgold2, investigador de la escuela de medicina de la Universidad de Harvard en Estados Unidos; esta idea también se desarrolla en la novela por medio de la hipnopedia. Es también en el SMOR donde se desarrollan los sueños. Además de dicha fase, previamente existe otra llamada sueño de ondas lentas (SOL) caracterizada por el estado conductual conocido como somnolencia.
Estar despiertos... dormir..., se turnan y conforman el ciclo sueño-vigilia, un ciclo circadiano, esto es, un ciclo que se repite cada 24 horas aproximadamente. Esta función está “grabada” genéticamente y por lo tanto desempeña un papel importante dentro de los procesos adaptativos.
Así que ya saben, la hipnopedia en Un mundo feliz de Aldous Huxley, no se encuentra alejada de los procesos que ocurren en el ciclo-sueño vigilia, ni de su empleo como herramienta para realizar el proceso de adquisición de toda conducta duradera: el aprendizaje.
Fuente:Cienciateca
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6 Septiembre 2006
Dos investigadores de la Universidad de Japón, han publicado recientemente un artículo en el que describen un nuevo proceso mediante el cual la celulosa puede convertirse en distintos hidratos de carbono más fáciles de procesar, con la ayuda de catalizadores de rutenio y de platino.
La celulosa en la biomolécula más abundante en la Tierra. Se encuentra principalmente en la estructura de las plantas y árboles. Básicamente es un polímero de glucosa. Su estructura en largas cadenas hace que no sea sencillo su procesado para obtener otras sustancias. Por ejemplo, la mayoría de los animales no pueden asimilarla, debido a que en la digestión no pueden romper los enlaces que forman el polímero. Por lo que respecta a la industria, hasta ahora el uso de este polímero se había limitado a obtener papel, plásticos y otros productos de la industria textil a partir de árboles.
Su abundancia y el hecho de que no pueda ser utilizado como alimento hace que la celulosa sea una materia prima atractiva para su aplicación como combustible alternativo y en la industria química. Los productos que se obtienen a partir del proceso ahora publicado, alcoholes derivados de azúcares, son versátiles para estos usos, e incluso se pueden emplear para la obtención de hidrógeno que alimente las pilas de combustible, que serán los productores de electricidad del futuro. Todo esto, reduciendo la quema de combustibles fósiles, y por lo tanto de emisiones de gases con efecto invernadero a la atmósfera.
Una solución sostenible impulsada por la química.
A. Fukuoka, P. L. Dhepe. “ Catalytic conversión of cellulose into sugar alcohols”. Angewandte Chemie, vol. 45, 5161-5163 (2006).
Fuente: Esciencia
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6 Septiembre 2006
Por increíble que pueda parecer, se acaba de publicar un estudio cuyas conclusiones proponen que el cerebro de un bebé puede ser capaz de reconocer errores en ecuaciones matemáticas.
Estudios realizados anteriormente ya corroboraban esta hipótesis. En ellos se media el tiempo que varios bebés (de 9 meses de edad) usaban para mirar tanto la solución correcta como la incorrecta, una vez que se les habían planteado las ecuaciones matemáticas (1+1= 2; 1+1= 1; 2-1= 1; 2-1= 2). Este tiempo aumentaba cuando la solución era errónea.
Este nuevo estudio ha intentado ir más allá: ha repetido el método utilizado con anterioridad de manera que dichas ecuaciones eran presentadas al bebé a través de una televisión en la cual aparecían o desaparecían marionetas dependiendo de la ecuación. En este caso se medía el tiempo que permanecían mirando las soluciones y simultáneamente se les realizaba un encefalograma, mediante el cual obtenían información sobre la actividad eléctrica en el cerebro, colocándoles pequeños electrodos sobre la cabeza.
En esta ocasión, el tiempo que pasaba el bebé mirando la respuesta incorrecta también era mayor que cuando era correcta. En principio, se puede sospechar que simplemente el niño presta más atención debido a que no es algo que se espera, que le resulta extraño, sin tener nada que ver con una posible solución matemática. Sin embargo, cuando se estudian los encefalogramas se puede observar que las zonas activadas son distintas dependiendo de si la respuesta es correcta o no. Además las zonas que se activan son las mismas que se activan en un adulto cuando se le proponen dichas ecuaciones. Esto lleva a pensar que la reacción del bebé tenga que ver con un posible cálculo matemático.
Con lo cual este último estudio además de corroborar la idea de que la atención sobre un resultado este relacionada con algo que no esperábamos ver, deja entrever que la capacidad que poseemos para poder detectar un error aritmético la hemos podido adquirir ya en nuestra infancia.
A. Berger, G. Tzur, M. I. Posner. “Infant brains detect arithmetic errors”. Proceedings of the National Academy of Sciences of the USA, vol. 103, 12649-12653 (2006).
Fuente: Esciencia
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26 Agosto 2006

Japón proyecta cerebros artificiales y curar todas las enfermedades mentales en los próximos 20 años
La neurobiología se ha convertido en la nueva frontera del conocimiento
Japón trabaja en un proyecto que entenderá completamente al cerebro, lo habrá hecho inmortal y le habrá creado un soporte rígido alternativo donde pueda expresarse y existir. El Instituto del Cerebro Riken desarrolla tres programas que pretenden entender, proteger y fabricar cerebros artificiales. En 20 años espera entender los mecanismos de la conciencia, controlar el proceso de envejecimiento, desarrollar tejido artificial (nervioso y muscular) y curar todas las enfermedades psiquiátricas y neurológicas. Por último, habrá desarrollado robots capaces de incorporar la vida (intelectual) humana. Toda una proeza que, de conseguirse, cambiará la identidad de la especie.

Riken institute
El esfuerzo nipón tiene nombre propio, se llama Instituto del Cerebro de Riken y nació con la revolución rusa, en 1917, como un instituto privado y desde mitad de siglo, su financiación es a la vez pública y privada.
Según su presidente, Shun-ichi Kobayashi, la principal característica del instituto es tener un objetivo, una razón, para investigar y para guiar la investigación y sostener permanentemente una tremenda ambición: De la misma manera que un hombre sin aspiraciones en la vida es como un barco a la deriva, un programa de investigación sin grandes objetivos será absorbido por el viento y las olas del rápido progreso de la ciencia.
Sol naciente de la neurobiología
El Instituto se encuentra en Wako, a media hora de tren de Tokio y es, paradójicamente, vecino de una base norteamericana. Un edificio imponente, de estética cruda, levantado en tiempo record, y un gemelo que nacerá pronto son la sede de los laboratorios del Instituto del Cerebro que apareció hace 3 años, en pleno fervor de la neurociencia a sumarse a la carrera.
El Riken, el sol naciente de la neurobiología, nace con un manifiesto que tiene tres puntos centrales, con tres objetivos de vida: entender el cerebro, proteger el cerebro y crear el cerebro.
Para eso crearon el ambiente adecuado, que incluía: asociarse casi inmediatamente con el M.I.T para tirar lazos al mundo, desarrollar un centro de tecnología que trabajase junto a los grupos de investigación para generar tecnologías necesarias para la pesquisa y para absorber las tecnologías producidas en los laboratorios, y crear finalmente un centro de información para manejar la creciente producción de datos que se está generando.
Para cada uno de sus objetivos de vida, entender, proteger y crear el cerebro, el Riken tiene su expectativa de desarrollo para los próximos 5, 10, 15 y 20 años.
La aventura de entender al cerebro
En la aventura de entender el cerebro, los japoneses esperan en cinco años, entre otras cosas, entender los mecanismos de memoria y aprendizaje y descubrir la representación del lenguaje.
En 10 años esperan entender los mecanismos que producen sensaciones, emociones y distintos comportamientos. Entender los ritmos biológicos y la percepción del tiempo y como se codifican las palabras que forman el lenguaje.
Cinco años más tarde el programa pretende haber descifrado los mecanismos de atención y pensamientos y la adquisición del lenguaje. Finalmente, en 20 años (que no son nada) esperan entender los mecanismos de la conciencia, social e individual.
Proteger el cerebro
El proyecto de protección del cerebro también avanza, en las ambiciones del Riken, a pasos agigantados. En 5 años deberían conocerse los genes que participan del desarrollo del cerebro y los mecanismos de las enfermedades psiquiátricas.
En 10 años esperan saber como regular el desarrollo normal del cerebro de un animal, controlar el envejecimiento de neuronas en cultivos y ser capaces de realizar transplantes de tejido nervioso.
En 15 años, los métodos para garantizar un desarrollo normal ya deberían ser incorporados a humanos, el envejecimiento neuronal debería ser controlado en el cerebro de animales y debería haberse desarrollado terapia génica para tratar enfermedades psiquiátricas y neurológicas.
En 20 años, debería controlarse el proceso de envejecimiento en humanos, desarrollar tejido artificial (nervioso y muscular) y solucionar todas las enfermedades psiquiátricas y neurológicas.
Fabricando cerebros
El último rubro, fabricando cerebros, es tal vez el más impresionante. Los cinco primeros años deberían bastar para desarrollar chips que sean capaces de reconocer objetos y sistemas de memoria que repliquen el funcionamiento del cerebro.
En 10 años, deberían haberse desarrollado arquitecturas capaces de pensar (nótese que esto es antes de entender el pensamiento), máquinas que recuerden sin necesidad de que nadie las organice e integrar el pensamiento intuitivo y el razonamiento lógico.
En 15 años, se desarrollarían computadoras equipadas con habilidades intelectuales, emocionales y de deseo. En 20 años, se habrían desarrollado supercomputadoras que estableciesen redes amigables con la sociedad. Es decir, se habría generado una relación simbiótica entre humanos y computadoras. También se habrán desarrollado robots capaces de incorporar la vida (intelectual) humana.
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Es una de las noticias más increíbles que he leído en los últimos años.
Mirna Minkoff sin palabras.....
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25 Agosto 2006
PLUTÓN
A partir de ahora tendremos ocho planetas "clásicos", de Mercurio a Neptuno, y tres nuevos planetas "enanos": Plutón,
el asteroide Ceres y
UB313 (también conocido como "Xena" o "Lila")
UB313
Imagen de Ceres recogida por el telescopioHUBBLE

Recreación de la situación de Ceres
Además se crea otra nueva categoría de los llamados "cuerpos menores del sistema solar", donde se encontrarán todos los otros objetos que no son planetas y que giran en la órbita del Sol.
2.500 astrónomos de la Unión Astronómica Internacional acordaron en su reunión anual en Praga definir lo que realmente constituye un planeta.
Requisitos
Por lo tanto, la UAI resuelve que los “planetas” y otros cuerpos de nuestro sistema solar sean definidos en tres categorías distintas, en la forma siguiente:
(1) Un “planeta”1 es un cuerpo celeste que (a) está en órbita alrededor del Sol, (b) tiene la masa suficiente como para que su propia gravedad supere las fuerzas de cuerpo rígido de modo que asuma una forma de equilibrio hidrostático (aproximadamente esférica), y (c) que haya limpiado el espacio alrededor de su órbita.
(2) Un “planeta enano” es un cuerpo celeste que (a) está en órbita alrededor del Sol, (b) tiene la masa suficiente como para que su propia gravedad supere las fuerzas de cuerpo rígido de modo que asuma una forma de equilibrio hidrostático (aproximadamente esférica) 2, (c) que no haya limpiado el espacio alrededor de su órbita, y (d) que no sea un satélite.
(3) Todos los otros objetos que estén orbitando el Sol, excepto los satélites, serán denominados colectivamente como “cuerpos pequeños del sistema solar”.
"En efecto, estos requisitos dejan la puerta abierta para que numerosos objetos se unan al exclusivo club de los planetas "clásicos", a medida que vayan descubriéndose o estudiándose más a fondo", dice Gloria Dubner del Instituto de Astronomía y Física del Espacio de la Universidad de Buenos Aires, quien asistió a la reunión en Praga.
Mirna Minkoff
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