Categoría: Justamente a mí me tocó ser yo...
27 Junio 2006
Desperté dulcemente, mientras tus dedos dibujaban en mi espalda una partitura de deseo. Volví la cara para besarte, para mirarte... y sólo encontré algunas arrugas en las sábanas y un tímido rayo de luz iluminando la almohada.

Lomografía de Benjamin Osborne - All is washed away
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18 Junio 2006
Ayer, a eso de las 21:30, mi guitarra pasó a mejor vida. Aún no sé que haré con sus restos.
Aprendí a tocar con ella.
Está llena de inscripciones, reflejos de mi época adolescente. Está llena de recuerdos.
Es mi guitarra. Y ya no sonará más.

Lomografía de Sylvie Wibaut - Music
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8 Junio 2006
" Si soy lo que soy y no lo que tengo, nadie puede robarme o amenazar mi seguridad o mi sentido de la identidad....
En el modo de existencia del tener no hay ninguna relación viva entre yo y lo que yo tengo. Lo que yo tengo y yo nos hemos convertido en cosas y si tengo algo es porque tengo la posibilidad de apropiérmelo.
Pero la relación también es a la inversa: Lo que tengo me tiene a mí, ya que mi sentido de la identidad o mi salud mental depende de tenerlo, eso y tantas cosas como sea posible..."
Erich Fromm
"La atracción de la vida"
A las 8:00h del día de hoy, me encontraba en una cafeteria esperando a que abriesen las puertas de uno de los gremios más afortunados y cuasi funcionariales que existen en nuestra España de triple ñ: Bancos y Cajas de ahorro...
Por 3ª o 4ª vez en un año se me ha imantado o desimantado la tarjeta...yo que sé.... este tema me aburre tanto que he llegado a la conclusión de que la energia estática de mis nervios debe de ser la causante de mis continuas cash-defunciones... eso o cualquier otra explicación igual de absurda o colorista...
Me he arrastrado a la barra de un café de postín...
"Un café con leche corto de cafeeeeeé"
Me giro distraidamente y empiezo a observar a mi compañero de barra...
Un señor pulcro, rondando la cincuentena, cabello impecable, impecables uñas, impecable actitud.... Estaba haciendo la autopsia a una ensaimada fragmentándola en trozos minúsculos y simétricos... tan perfecto...tan aburrido...tan padre de familia... se ha movido y el sonido del roce de su traje azul, también impecable, me ha sacado de mi ensimismamiento...
Y me ha ocurrido lo de siempre... me he sentido amenazada por lo que creo que él encarna, por todo lo que creo que su actitud y maneras significan a mis ojos .... me he cerrado en banda y me he girado de inmediato; rápidamente he buscado refugio en el reflejo que de mi misma devolvía el espejo cuasi oculto por las botellas de licor...y he respirado tranquila al encontrarme con mi coleta deshecha, mi chaqueta indie, mi cara de no saber hacia donde voy.... y me he sentido profundamente idiota....
Si este hombre y yo estuviésemos desnudos cara a cara, quien conservaría su identidad de un modo más digno....?
Me he sentido objeto y cosa de mi vestimenta.... mi chaqueta indie me pasea a mí, como si fuese la guardiana de mis principios....
Y si extrapolo mi sentido de cosificación a mis relaciones personales el balance es.....inquietante...
Me rodeo y busco la compañia de los que creo semejantes, me reflejo en ellos y me refuerzo, huyendo de los padres de familia de traje azul.... los buscados por mí, refuerzan mi identidad o mi identidad proviene de su compañía?
Si continúo cerrandóme en banda y caminando alrededor de la noria de los prejuicios como un borrico tonto, el universo cada vez será más pequeño, quizás más subjetivo y feliz... "mi carcel dorada"... pero tan poco humano...
Fdo: Mirna Minkoff
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7 Junio 2006
Vuelta al trabajo...
Como diría Ignatius Reilly, esto va en contra de la geometría y de la teología.
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28 Mayo 2006
La primera vez que probé la lechuga yo tenía 23 años.
Hasta ese momento, nada de color verde y en forma de hojas, había rozado mi caprichoso y mal educado paladar. De nada habían servido los castigos y amenazas de unos padres ya cansados de bregar con otros tres paladares tan frikis como el mío. Cuando éramos niños la palabra friki no existía en nuestro vocabulario, y aquellos sufridores padres echaban mano de mil y una expresiones que pudieran consolar su victimismo.
Si mis padres hubieran dispuesto en aquella época de ese maravilloso vocablo, sin duda habrían encabezado toda discusión con él.
Tenía 23 años y de repente un día, me decidí a probarla. Y me sentía yo tan atrevida aquella mañana, que incluso la acompañé con tomate, otro alimento jamás aceptado por mis papilas.
Tranquilamente me senté a degustar aquella mezcla de alimentos mediterránea, quizás animada por la nostalgia que me provocaba a veces el hecho de vivir en el extranjero.
Ya no había padres, ni discusiones por la comida. Ya éramos mayores, y nadie salvo algunos compañeros en el trabajo me recriminaban de higos a brevas mi repulsión a la verdura. ¨
Y entonces ocurre el milagro.
La lechuga y el tomate pasan del tenedor a mi boca y se dejan exprimir, machacar y bambolear. Un regustillo no desagradable me sorprende...No está mal, pienso, y sigo saboreando.
Entonces, impulsada por los restos de niñez, llamo a mis padres, a miles de kilómetros, y emocionada les cuento mi experiencia con aquel vegetal...
- Mamá, no te lo vas a creer. He comido lechuga y me gusta.
- Vete a la mierda. Me dice mi madre (aún no existía la palabra friki, recuerden). - Y a mí de qué me vale ahora que tú comas lechuga?
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27 Mayo 2006
Mi cuerpo en diagonal se retuerce sobre el futón, el único mueble protagonista de esta habitación pintada de un vivo ocre, mientras los pájaros chillan como si fueran a iniciar una revolución contra el mundo.
Mi mirada da una vuelta por este cuartito e inspirada por esta banda sonora natural, caigo directa en un recuerdo, lejano y vivo. Cierro los ojos y de nuevo estoy en Chiapas, tumbada, escuchando los pájaros y los monos aulladores. Sonrío y vuelvo a este día, a esta mañana de mayo en Barcelona.
Anoche no tuve ganas de abrir el futón del todo, y busqué una postura cómoda, pero sin darle importancia a mi descanso, como si estuviera de paso. Lo que nunca olvido es dejar las ventanas abiertas de par en par, aunque haga frío, aunque la luz me quite el sueño a la mañana.
El minimalismo de mi habitación encierra motivos que ni yo misma abarco. Simplemente me siento cómoda entre paredes inmaculadas, sin cuadros o posters que me recuerden cómo soy o qué me gusta, sin fotos que indiquen de dónde vengo, o a dónde fui. Este es un espacio virgen, al que he liberado y no he vestido con retales de mí misma.
Con estos pensamientos me levanté, por fin, en el momento en que los pájaros se calmaban. Descalza fui a la cocina, y fregué un chacharro para calentar leche, y hacer un café.
Ya me acostumbré a no tener microondas. Ahora me parece un lujo, al igual que otros fantásticos inventos del siglo pasado. En esta casa hemos retrocedido algunas décadas en cuanto a confort, pero hemos ganado o potenciado otros valores...
Ya con mi café, voy a la terracilla, y veo que mi compi de piso, ha tendido mi ropa, que llevaba dos días en la lavadora, y 3 lavados consecutivos por mi falta de sentido de maruja. Y me siento algo culpable de no tener esa faceta, de no darle nunca importancia a las cosas cotidianas, como hacer la comida, planchar, o limpiar.
Nunca cocino, raras veces plancho, y no limpio con naturalidad, sino con rabia. Por eso siempre que lo hago lo adorno con música. Puse Ben Harper, y me senté en el sofá. Qué sucio está todo. De nuevo me levanté y regué la plantita de marihuana con agua Viladrau...
El salón está lleno de trastos, de maderas, de muebles por montar, de suciedad. Tiene ese toque cutrechic del que S habla. Es un espacio que nunca estará acabado, nunca. Al igual que el resto del piso. Este es un sitio de paso, como todos lo fueron y serán.
Yo estoy siempre de paso, y ustedes, ¿lo están?
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17 Mayo 2006
Ayer estuvimos a punto de batir un nuevo record...ser las últimas clientes de Ikea por dos veces seguidas...en esa feliz coyuntura eres agasajada por las miradas de amable repugnancia de las cajeras y la resignada sonrisa del segurata que te acompaña a la puerta al ritmo de un paseillo infame e ilógico dado que todos sabemos donde cojones está la puerta...suponemos que ha de ser la necesidad de cerciorarse de que nos largamos de ahí de una maldita vez..
Fué una tarde aburrida hasta el sopor, únicamente amenizada por mi acompañante, una cincuentona liberal compañera de trabajo que está de vuelta de todo y que no dudaba en espolear a los dependientes de Ikea con berridos,bufidos y miradas de terror como sutil acicate ante tanta puñetera espera...
Ayer compré unos muebles de cocina por primera vez...
Debo de memorizar esta señalada fecha junto a otras tan memorables como la primera vez que follé..la primera vez que recuerdo haber visto amanecer desde mi habitación actual y mis primeras lentejas...
Los muebles eran horrendos dado su escaso coste..jamás los hubiese elegido para mi vivienda en el caso de que la tuviese (efectivamente al lado de mi nombre hay que suscribir la palabra arrendataria)...De hecho, nunca me había imaginado eligiendo este tipo de muebles...no me hace ni la más mínima ilusión... el caso es que ayer sentí un puntillo de tristeza... uno siempre espera que las primeras veces de las cosas sean algo en cierto modo emocionante...que no bueno... es algo desasosegante que las primeras veces de las cosas pasen a través de ti tan insípidas como el agua... espero que exista alguna buena droga que pueda solucionar esto...
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15 Mayo 2006
Desde hace varios días el precario madero que intercepta el paso al cubículo quemado de la vecina del 3º1ª ha sido arrancado de tal modo que la entrada al piso de la interfecta parece un cuaderno abierto, viejo y chamuscado...
La vecina del 3º4ª parece haberse concedido un descanso en su estrecha vigilancia hacia nuestras entradas y salidas, la mirilla de su puerta ya no se empaña a nuestro paso y su dedo acusador descansa adecuadamente en el mando de la tv; suponemos que una vez satisfechas sus necesidades conceptuales vía grafitti en la puerta-madero de su desgraciada vecina, puede entregarse temporalmente al disfrute de los elevados placeres intelectuales que se televisan en la franja horaria entre 17:00 y 19:00 de la tarde...
Nuestras tuberias no han explotado aún y nuestro piso tiene sólo un soportable olor a rancio...
Tanta tranquilidad domestica y vecinal es psicológicamente insana... nuestros irresueltos problemas vagan alegremente via circunvalación cerebral sin dejar de dar coletazos nostálgicos...
La mente como un laberinto en el que se colapsan sin solución de continuidad el cúmulo de obsesiones cotidianas convertidas todas ellas en un único y mismo problema para mascar...
Bajo la sospecha de que detrás de todo este colapso que me encanta olvidar para retomar una y otra vez desde puntos de vista coloristas e insospechados, sólo existe aburrimiento me propongo en el día de hoy lanzar al viento un estúpido experimento:
" La teoria de los 15 minutos" He llegado casi al convencimiento de que si sólo vigilo mis neuras durante 15 minutos al día finalmente encontrarán la salida del laberinto del cual yo les impido salir...
Que hay más allá de la mas allá del pesimismo? Probablemente nada...sólo un vacio que ansía ser llenado por la única obsesión que realmente merece la pena cultivar...el ansia por aprender...

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