Categoría: La realidad oscilante
27 Octubre 2006
"Empty your mind. Be formless, shapeless, like water. You put water into a bottle, it becomes the bottle, you put into a teapot, it becomes the teapot. Water can flow or it can crash. Be water, my friend"
Estas frases pertenecen a la entrevista que
Bruce Lee mantuvo con el periodista canadiense Pierre Berton y que fué grabada en Hong Kong el 9 de diciembre de 1971, Bruce acababa de finalizar el rodaje de su primera película, "Fists of Fury" ("The Big Boss").Se trata de una entrevista de 30 minutos, donde el creador del
Jet Kune do narra su forma de entender las artes marciales, su filosofía de vida, las diferencias existentes entre luchar en un torneo y en la vida real así como el transcurso de su vida en EE. UU.
La famosa sentencia de Lee simboliza el planteamiento esencial del Jet Kune Do, técnica de lucha elaborada por él mismo y profundamente inspirada en el nucleo de la filosofia Taoísta: "Wu wei"
Según el JDK el individuo está más limitado por sus propios prejuicios e ideas preconcebidas, que por la agresión del adversario, de este modo el Tao habla de prescindir de la propia forma, y buscar flexibilidad (física y mental) tal que haga imposible la rotura.
De ahí la necesidad de fluir como el agua que con tanto magnetismo visual nos transmite el maestro.

En este enlace puede visualizarse la entrevista completa
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20 Octubre 2006

Extracto del ensayo: "Aproximaciones al desarraigo" del poeta novelista y ensayista frances Michel Houllebecq lo comparto con todos vosotr@s porque me parece de una lucidez casi dolorosa
Mirna Minkoff
EL MUNDO COMO SUPERMERCADO Y COMO BURLA
Arthur Schopenhauer no creía en la Historia. Murió convencido de que la revelación que había hecho sobre el mundo, que por una parte existía como voluntad (como deseo, como impulso vital), y por otra era percibido como representación (neutro, inocente y puramente objetivo en sí, y por lo tanto susceptible de reconstrucción estética), sobreviviría generación tras generación. Ahora podemos decir que, al menos en parte, se equivocaba. Podemos seguir reconociendo en la trama de nuestras vidas los conceptos que puso en juego; pero han sufrido tales transformaciones que cabe preguntarse qué validez les queda.
La palabra "voluntad" parece indicar una tensión de larga duración, un esfuerzo continuo, consciente o no, pero coherente, hacia una meta. Cierto que los pájaros siguen construyendo nidos, que los ciervos siguen luchando por la posesión de las hembras; y en sentido schopenhaueriano podemos decir que, desde el penoso día de su aparición sobre la Tierra, el que lucha es el mismo ciervo y la que excava es la misma larva. Pero con los hombres ocurre todo lo contrario. La lógica del supermercado induce forzosamente a la dispersión de los sentidos; el hombre de supermercado no puede ser, orgánicamente, un hombre de voluntad única, de un solo deseo. De ahí viene cierta depresión del querer en el hombre contemporáneo; no es que los individuos deseen menos; al contrario, desean cada vez más; pero sus deseos se han teñido de algo un tanto llamativo y chillón; sin ser puros simulacros, son en gran parte un producto de decisiones externas que podemos llamar, en sentido amplio, publicitarias. No hay nada en esos deseos que evoque la fuerza orgánica y total, tercamente empeñada en su cumplimiento, que sugiere la palabra "voluntad". De ahí se deriva cierta falta de personalidad, perceptible en todos los seres humanos.
Profundamente infectada por el sentido, la representación ha perdido por completo la inocencia. Podemos llamar inocente a una representación que se ofrece simplemente como tal, que sólo pretende ser la imagen de un mundo exterior (real o imaginario, pero exterior); en otras palabras, que no incluye su propio comentario crítico. La introducción masiva en las representaciones de referencias, de burla, de doble sentido, de humor, ha minado rápidamente la actividad artística y filosófica, transformándola en retórica generalizada. Todo arte, como toda ciencia, es un medio de comunicación entre los hombres. Es evidente que la eficacia y la intensidad de la comunicación disminuyen y tienden a anularse desde el momento en que se instala una duda sobre la veracidad de lo que se dice, sobre la sinceridad de lo que se expresa >(¿hay quien pueda imaginar, por ejemplo, una ciencia con doble sentido?). La propensión al desmoronamiento que muestra la creatividad en las artes no es sino otra cara de la imposibilidad, tan contemporánea, de la conversación. Es como si, en la conversación corriente, la expresión directa de un sentimiento, de una emoción o de una idea se hubiera vuelto imposible, por ser demasiado vulgar. Todo tiene que pasar por el filtro deformante del humor, un humor que termina girando en el vacío y convirtiéndose en trágica mudez. Esta es, a la vez, la historia de la famosa "incomunicabilidad" (hay que subrayar que la explotación repetida de este tema no ha impedido que la incomunicabilidad se extienda en la práctica, y que esté más de moda que nunca, aunque nos hayamos cansado un poco de hablar de ella) y la trágica historia de la pintura del siglo xx.
Esta disolución del ser es trágica; y cada cual, movido por una dolorosa nostalgia, continúa pidiéndole al otro lo que él ya no puede ser; cada cual sigue buscando, como un fantasma ciego, ese peso del ser que ya no encuentra en sí mismo. Esa resistencia, esa permanencia; esa profundidad. Todo el mundo fracasa, por supuesto, y la soledad es espantosa.
La publicidad es la última tentativa hasta la fecha. Aunque su objetivo es suscitar, provocar, ser el deseo, sus métodos son, en el fondo, bastante semejantes a los que caracterizaban a la antigua moral. La publicidad instaura un superyó duro y terrorífico, mucho más implacable que cualquier otro imperativo antes inventado, que se pega a la piel del individuo y le repite sin parar: "Tienes que desear. Tienes que ser deseable. Tienes que participar en la competición, en la lucha, en la vida del mundo. Si te detienes, dejas de existir. Si te quedas atrás, estás muerto." Al negar cualquier noción de eternidad, al definirse a sí misma como proceso de renovación permanente, la publicidad intenta hacer que el sujeto se volatilice, se transforme en fantasma obediente del devenir. Y se supone que esta participación epidérmica, superficial, en la vida del mundo, tiene que ocupar el lugar del deseo de ser.
La publicidad fracasa, las depresiones se multiplican, el desarraigo se acentúa; sin embargo, la publicidad sigue construyendo las infraestructuras de recepción de sus mensajes. Sigue perfeccionando medios de desplazamiento par seres que no tienen ningún sitio adonde ir porque no están cómodos en ninguna parte; sigue desarrollando medios de comunicación para seres que ya no tienen nada que decir; sigue facilitando las posibilidades de interacción entre seres que ya no tienen ganas de entablar relación con nadie.
servido por aftershipwreck
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17 Octubre 2006
Este blog no fue concebido con pretensiones de denuncia inmobiliaria pero la sinvergüenceria de ciertas sangüijuelas humanas ha llegado hasta tal extremo de avidez que en estos momentos considero que cualquier foro es válido para hacerse eco de un fenómeno que confío ,inocentemente, sea un hecho aislado.
Las inmobiliarias se camuflan a la hora de ofertar pisos en alquiler...
El individuo que enseña el piso en cuestión y que repite con insistencia "soy particular", va sorprendentemente trajeado, con maletín y ha concertado una visita cada 15 minutos, empieza a demandar nóminas y datos bancarios para " pequeño informe de solvencia económica".... Y para justificar la comisión de la agencia argumentan que 600 euros son un "gasto de gestión de contrato", cuando cualquier hijo de vecino con unos mínimos conocimientos contractuales o jurídicos sabe que los gastos de elaboración de contrato por parte de una gestoria oscilan entre los 60 y los 90 euros... Evidentemente el dinero en cuestión es una comisión camuflada...
Mucho cuidado con los conceptos que se nos solicitan al demandar un piso de alquiler que nadie acceda a pagar más de 90 euros en concepto de gastos de gestión de contrato más allá de esta cantidad hay un crétino sinvergüenza en busca de una comisión.
servido por aftershipwreck
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13 Octubre 2006
7 Agosto 2006

Doctor y profesor universitario en el Edinburgh Infirmary de Edimburgo cuyo método analítico influyó en Arthur Conan Doyle, que lo conoció en 1877 al cursar sus estudios de medicina, a la hora de modelar su famoso personaje de Sherlock Holmes. Era un hombre de gran energía, poeta aficionado, deportista y aficionado a las aves. Joseph Bell contaba con 39 años de edad cuando el célebre escritor comenzó a asistir a sus clases.
Nació en Edimburgo en 1837 en el seno de una familia con precedentes en el campo de la medicina entre los que destacaba Sir Charles Bell, conocido por la descripción de la parálisis de Bell.
Joseph Bell estudiaba con precisión aspectos como el modo de caminar, el acento, las manos y la indumentaria de una persona y con esta información podía llegar a determinar muchas cosas. Así solía animar a sus alumnos a reconocer a sus pacientes como un zapatero zurdo o como un sargento jubilado que había servido en Barbados mediante la observación precisa del individuo y la deducción lógica. A menudo asombraba tanto al propio paciente como a sus alumnos haciendo afirmaciones de esta 'índole, a veces incluso antes que el paciente dijera nada.
El doctor Bell era consciente de que Doyle lo había tomado como referencia para su obra detectivesca y lo llevaba a gala. Siempre mantuvo interés en su alter ego e incluso prologó uno de los libros de Sherlock Holmes.
Conan Doyle cuenta una experiencia que tuvo con un profesor en esta universidad. El profesor les muestra un paciente que tiene mareos, dolor de cabeza, nauseas y presenta un deplorable aspecto. Los estudiantes empiezan a lanzar diagnósticos hasta que el profesor los calla enfadado y les procede a explicar que si se hubieran fijado con más cuidado hubieran detectado la botella vacía en el bolsillo del hombre para deducir fácilmente que este estaba ebrio y esta era la única causa de la "enfermedad".
Fuente wikipedia
servido por aftershipwreck
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26 Julio 2006

"The Cluetrain Manifesto" o (The End of Business As Usual) es un libro excelente y revelador escrito por Rick Levine, Christopher Locke, Doc Searls, and David Weinberger, en el se aniquila el concepto de mercado tal y como lo hemos entendido hasta ahora. Básicamente se reflexiona en torno a como el acceso a la información y las multiples posibilidades de comunicación que nos ofrece internet nos reintegran en nuestro papel de seres humanos que eligen dentro del farragoso mundo de los negocios y el marketing en el que somos constantemente relegados a la categoria de bovinos sin criterio ni elección.
Adjuntamos a continuación los puntos más reveladores ( de acuerdo con nuestro criterio) del Cluetrain Manifesto, declaración de 95 puntos que desarrolla el libro. Para consultar el resto, aquí
- Los mercados consisten de seres humanos, no de sectores demográficos.
- Las conversaciones entre seres humanos suenan humanas. Se conducen en una voz humana.
- El internet hace posible tener conversaciones entre seres humanos que simplemente eran imposibles en la era de los medios masivos de comunicación.
- Los hiper-enlaces socavan a las jerarquías.
- Las conversaciones en red hacen posible el surgimiento de nuevas y poderosas formas de organización social y de intercambio de conocimientos.
- Las personas que participan en estos mercados interconectados han descubierto que pueden obtener mucha mejor información y soporte entre si mismos que de los vendedores
- No hay secretos. El mercado en red sabe más que las empresas acerca de sus propios productos. Y ya sea que las noticias sean buenas o malas, se las comunican a todo el mundo.
- Las corporaciones no hablan en la misma voz que estas conversaciones interconectadas. Para su "audiencia objetivo", las compañías suenan huecas, opacas, literalmente inhumanas.
- Hoy en día, las compañías que hablan el lenguaje del charlatán, ya no logran captar la atención de nadie.
- Las compañías deben darse cuenta que sus clientes se ríen frecuentemente. De ellas.
- Las empresas necesitan "alivianarse" y tomarse menos seriamente. Necesitan tener sentido del humor.
- La mayoría de los planes de mercadeo se basan en el temor de que el mercado pueda enterarse de lo que realmente sucede dentro de la compañía.
- Ya lo dijo Elvis Presley: "No podemos seguir juntos si sospechamos mutuamente."
- Para hablar en una voz humana, las empresas deben compartir las preocupaciones de sus comunidades.
- Pero primero, deben pertenecer a una comunidad.
- Las compañías que no pertenecen a una comunidad de diálogo, morirán.......
Mirna Minkoff
servido por aftershipwreck
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7 Julio 2006
4 Julio 2006
Mientras nuestro amiguete "Gon" se decide a abandonar la sufrida vida portuaria y a convertirse en lo que realmente es, fotografo subactuático y/o explorador,publicamos estas magníficas fotos realizadas con una Canon Powershot A620.
Unas muestras de la realidad subactuática de la mano de Gon.
Mirna Minkoff



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