Dos investigadores de la Universidad de Japón, han publicado recientemente un artículo en el que describen un nuevo proceso mediante el cual la celulosa puede convertirse en distintos hidratos de carbono más fáciles de procesar, con la ayuda de catalizadores de rutenio y de platino.

La celulosa en la biomolécula más abundante en la Tierra. Se encuentra principalmente en la estructura de las plantas y árboles. Básicamente es un polímero de glucosa. Su estructura en largas cadenas hace que no sea sencillo su procesado para obtener otras sustancias. Por ejemplo, la mayoría de los animales no pueden asimilarla, debido a que en la digestión no pueden romper los enlaces que forman el polímero. Por lo que respecta a la industria, hasta ahora el uso de este polímero se había limitado a obtener papel, plásticos y otros productos de la industria textil a partir de árboles.

Su abundancia y el hecho de que no pueda ser utilizado como alimento hace que la celulosa sea una materia prima atractiva para su aplicación como combustible alternativo y en la industria química. Los productos que se obtienen a partir del proceso ahora publicado, alcoholes derivados de azúcares, son versátiles para estos usos, e incluso se pueden emplear para la obtención de hidrógeno que alimente las pilas de combustible, que serán los productores de electricidad del futuro. Todo esto, reduciendo la quema de combustibles fósiles, y por lo tanto de emisiones de gases con efecto invernadero a la atmósfera.

Una solución sostenible impulsada por la química.
A. Fukuoka, P. L. Dhepe. “ Catalytic conversión of cellulose into sugar alcohols”. Angewandte Chemie, vol. 45, 5161-5163 (2006).

Fuente: Esciencia